Siempre mantenemos la esperanza con
la posibilidad de que el año que inicia sea mejor que el anterior. Es la larga
historia de la esperanza humana, del deseo que nos lleva a imaginar un mañana
sin las inseguridades de hoy.
Sin embargo, sabemos que eso
depende de muchos factores y que el signo del mundo globalizado es la
incertidumbre. A propósito de los eventos ocurridos en diversos países del
primer mundo o desarrollados sale a la luz que el civismo y la civilización no
están yendo de la mano. El futuro puede ser mejor gracias a los avances de la
ciencia y la tecnología, el pasmoso desarrollo de la biotecnología y la
inteligencia artificial, pero también puede traer nuevos elementos de desajuste
social y hasta profundizar la desigualdad.
La civilización muestra en cierta
manera la importancia de ser los únicos seres vivos que podemos construir
nuestro futuro, considerando el pasado y actuando en el presente. La migración,
el cambio climático y la educación del conocimiento vienen a ser los temas más
controvertidos en medio de culturas propias y externas de cada nación.
El civismo ha quedado relegado del
progreso de la civilización digital y tecnológica que este nuevo siglo y
milenio nos trae. El compromiso con los integrantes de la sociedad y la
sociedad, en sí misma, con en la que interactuamos queda comprometida con los
intereses banales y superfluos al momento de que se es parte pecando éticamente con nosotros mismos y los demás, pues afecta
nuestras acciones en los demás y las de ellas en nosotros, es bidireccional.
El contraste de este hecho antagónico
se ve y vive en las comunidades rurales de todo el mundo, en nuestro país y la región
arequipeña, reflejado en las últimas elecciones regionales y municipales; donde
la campaña electoral regional basado en
la identidad, la igualdad y equidad del Movimiento Regional Unidos Por el Gran
Cambio alcanzo un número de votos superiores a los exigidos por la valla
electoral, en segunda vuelta.
El flamante gobernador regional de
Arequipa: Elmer Cáceres Llica, para el periodo 2019-2022, elegido por voto
popular en segunda vuelta gano en todas las provincias que constituyen la región
arequipeña, y en sobremanera en las comunidades rurales y los migrantes,
locales como nacionales, donde el civismos de sus ciudadanos predomina sobre la
civilización, contexto que nos lleva a la reflexión de que el civismo debe ir
de la mano con la civilización.
Los eventos que conmociona la Nación peruana nos lleva a considerar que la civilización y el civismo siempre deben estar juntos.

